EXTORSIONES TELEFÓNICAS
Tula, Tamaulipas | Seguridad 21/Sep/2026
Las extorsiones telefónicas son un delito que utiliza principalmente el miedo, la presión y la manipulación para intentar obtener dinero o información de las víctimas.
Durante una llamada, los delincuentes pueden hacerse pasar por integrantes de algún grupo delictivo, supuestos funcionarios, conocidos o incluso familiares que aseguran encontrarse en una situación de emergencia.
El objetivo es provocar miedo y conseguir que la persona tome una decisión apresurada.
¿Qué hacer si recibes una llamada de extorsión?
1. Mantén la calma.
Aunque la llamada pueda resultar amenazante, evita actuar impulsivamente.
2. No proporciones información personal.
No confirmes tu nombre, domicilio, datos de familiares, cuentas bancarias ni cualquier otra información que pueda ser utilizada en tu contra.
3. No negocies ni realices depósitos.
Si te exigen dinero, no hagas transferencias ni depósitos antes de verificar la situación.
4. Cuelga la llamada.
No prolongues innecesariamente la conversación. Una vez terminada, evita responder nuevamente al número sospechoso.
5. Verifica que tus familiares estén bien.
Si la persona asegura que un familiar está en peligro, comunícate directamente con él o ella utilizando un número que ya tengas registrado.
6. Conserva la información.
Guarda el número desde el que recibiste la llamada, mensajes, audios o cualquier otro dato relacionado con el intento de extorsión.
7. Denuncia.
Reporta el hecho ante las autoridades correspondientes. Si existe una situación de emergencia o riesgo inmediato, comunícate al 911.
La prevención comienza con la información
Evita publicar en redes sociales información que permita conocer fácilmente tus rutinas, domicilios, viajes, teléfonos o datos de familiares.
También es importante hablar con niñas, niños, adultos mayores y demás integrantes de la familia para que sepan qué hacer ante una llamada sospechosa.
Una llamada puede parecer convincente, pero antes de creer en una amenaza, verifica la información y conserva la calma.
Recuerda
No te dejes llevar por el miedo.
No proporciones información.
No deposites dinero.
Cuelga, verifica y denuncia.
Informarte también es proteger a tu familia.